“De modo que ella, sentada con los ojos cerrados,
casi se creía en el País de las Maravillas,
aunque sabía que sólo tenía que abrirlos para que
todo se transforme en obtusa realidad: la hierba
sólo susurraría a causa del viento,
y al estanque sólo lo agitaría el ondular de los juncos…”
[ Alicia en el País de las maravillas - Lewis Carroll ]
