
Repentinamente comenzó a sentir la invasión de ese algo en el aire...
A sabiendas de que su percepción era afilada,
pero torpe en este tipo de cuestiones,
"Lo sé". Contestó.
Se gustaban.
A sabiendas de que su percepción era afilada,
pero torpe en este tipo de cuestiones,
no hizo más que sonreír,
y defenderse, típicamente, tras un chiste agresivo.
De golpe, las palabras exactas que juzgaban ese momento aparecieron,
De golpe, las palabras exactas que juzgaban ese momento aparecieron,
y se dio cuenta de que sus sensaciones no eran tan erradas:
"este es el preciso instante en que te daría un beso", le dijeron.
"Lo sé". Contestó.
Porque por una vez, pudo sentir y saber al mismo tiempo.
Escondieron tímidamente sus caras tras los cucuruchos,
y siguieron comiendo helado.
Se gustaban.
Pero no podían besarse.
[ al menos esta vez ]